La Navidad y el Consumismo

¿Ya sabes qué poner en tu presupuesto para esta Navidad?

Como cada año nos sumergimos en una nueva ola de consumismo, de compras, de gastos incontrolados y de locura. Algunas veces resulta difícil saber lo que vas a ofrecer como regalo.

Porque un simple regalo significativo y lleno de amor  no tiene por qué ser caro. Pero, ¿lo apreciarían?.

Estamos todos hasta arriba de cosas. ¿Cuántas cosas has comprado, las usado una sola vez, para luego olvidarlas para siempre en una caja?

La otra noche que fuimos a cenar a uno de los restaurantes más fantásticos de París, la comida era fantástica, los camareros eran amables ¡e incluso los precios eran bastante asequibles!

Pero al leer los comentarios en los foros más tarde, vi uno de alguien que decía: no tienen  música en directo.

Como puedes ver algunas personas siempre encuentran un motivo para quejarse, es como decir que  cuando vas a un concierto los músicos deberían invitarte a cenar, ¿no?

La gente ya tiene demasiadas cosas pero el consumismo y la Navidad van bien juntos, así que desean tener  aún más cosas por temor a que les falte algo.

Pero es la percepción de lo que nos falta lo que bloquea la abundancia. Esas necesidades no son reales, pero la creencia de que algo nos falta o de que lo vamos a perder, son algo muy real que hace que nazca una nueva necesidad.

Lo estamos creando.

Tenemos todos una reacción automática hacia la falta y la necesidad. Esto provoca una insatisfacción permanente y la gente del marketing y la publicidad lo saben muy bien y quieren hacernos creer que con poseer este o aquel objeto, la sensación de necesidad se va a esfumar para dar paso a una vida de plenitud.

Pero las promesas son sólo para aquellos que las escuchan.

Vivimos en un mundo abundante

En los tiempos antiguos teníamos que cazar y luchar por nuestras vidas para poder sobrevivir, pero hoy no tienes que matar a un oso que está tratando de matarte a ti para que puedas deshacerte de él y matar a un conejo para tu desayuno. Aquellos eran tiempos difíciles, tiempos de supervivencia.

Hoy debemos dar un paso adelante y darnos cuenta que tenemos más que suficiente, en oportunidades y en valores.

Creo que esa es la mente de un millonario, el espíritu de alguien que ve la abundancia, que aprecia lo que ya tiene y solo compra cosas nuevas cuando sabe que las va a disfrutar y utilizar, o simplemente porque le gusta, y no para llenar un hueco de carencia irreal.

Un millonario no cae en la trampa de la Navidad y el consumismo, que es una sensación irreal de necesidad que te esclaviza más y más en la deuda, y tu estás buscando libertad financiera, ¿recuerdas?

Dime, ¿qué piensas?

Pienso que tienes mucha

Pienso que tienes mucha razón.
Lo que más me gusta de la Navidad son las reuniones familiares, lo demás carece mucho de importancia.
Como todos, hace unos años gastaba mucho, pero desde que empezamos en esta situación, restringimos los gastos y tenemos un gasto límite por regalo, y por supuesto un gasto determinado para la cena.
En cuanto a comprar, por comprar, te diré: Soy un amante de los relojes, "me encantan", llevo un reloj de 10 euros, y te puedo decir que me podría comprar tranquilamente un buen reloj, pero prefiero destinar ese dinero a invertir.
Cuando digo cualquier reloj, siempre dentro de unos límites, no soy Onasis.

Si, Miguel, el tiempo con los

Si, Miguel, el tiempo con los seres amados es lo mas importante, pero en cuanto al reloj, compratelo hombre! A veces esta bien hacer cosas asi, aunque parezca que vaya en contra de todo lo que digo, no todo es ahorrar, invertir... si para ti es un disfrute y te lo puedes permitir :)

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