La cosmogonía, ¿cuál es tu dios?

Voy a hablaros de una palabra que me gusta definir a mi manera; COSMOGONIA, que es para mi:
- Una creencia religiosa.
- Una afición deportiva exagerada con la adoración a los "dioses" deportistas.
- Una afiliación política que puede llegar a ser exacerbada.
etc...

Y ¿cuáles son los instrumentos que utilizan los "dioses" de esta COSMOGONIA para avivar su divinidad?

- El control de masas.
- La ingeniería social.
- El control de los medios de comunicación.
y muchos más...

En virtud de esta premisa me propongo compartir con vosotros una serie de comentarios que pretenden ser lo mas esclarecedores posibles.
En fin, pensemos, o al menos, démonos espacio para pensar y no dejemos que la caja boba lo haga por nosotros. En los tiempos que vivimos todo se esta acelerando y nadie sabe con certeza hacia donde vamos. ¿Quién toma las decisiones? porque parece que decidimos nosotros con la democracia, pero en realidad no es así, puesto que las opciones que nos presentan ya están mas que pensadas sin que podamos aspirar a una nueva solución justa para todos. ¿Quién decide que estemos atrapados en este circulo vicioso de problemas sin solución?

Claro que mientras estamos distraídos con las cosmogonías no podemos ni pensar, ni creer que estamos siendo engañados ni reflexionar. Todas estas cosmogonías están diseñadas para taponar el pensamiento crítico, la parte del cerebro que decide adoptar lo que más le resuena.
Si nos dictan todas las referencias, si nos lo dan todo comidito y lo aceptamos sin reflexionar, ¿qué somos y en qué nos convertimos? Y aquí dejo que cada uno se de la respuesta que le parezca conveniente, si el partido de fútbol, el debate político o la manía del postureo y las redes sociales le deja espacio para tal reflexión.

Sí, esas son las LETANIAS que promulgan las COSMOGONIAS antiguas y modernas que tanto nos gusta seguir. La letanía es una repetición, una especie de mantra, y prueba de que saben muy muy bien que esto funciona, es la publicidad. Saben que si lo repiten bastante acabarás por comprarlo aunque que veces ni te haga falta. Saben como funciona la mente humana, es una mente a la que le gusta fabular y elucubrar montando castillos de naipes que no terminan nunca y así se crean unas necesidades materiales irreales que desembocan en las deudas provocadas por tantos gastos imprevistos cuando nos auto convencemos de que nos hace falta. Eso hace la buena publicidad: crear la necesidad.

De la misma manera que nos crean ansiedad si no tenemos ciertas cosas materiales, crean también la necesidad de que pertenezcamos a un grupo de pensamiento, ya sea político, deportivo, religioso o lo que sea, para ellos cuanto más grande sea la masa, mejor. Saben que no nos gusta sentirnos excluidos y eso sí que es una falsa apreciación, y así, las grandes masas, fácilmente manipulables, se desplazan en este tablero de ajedrez sin tener conciencia de la mano que las mueve. Veamos, ¿por qué las guerras? pregúntale a cualquiera que encuentres en la calle si quiere meterse en una guerra, te dirá que no, sin embargo y en pleno siglo XXI con todos los adelantos técnicos y toda la libertad de acceder a la información que tenemos, los humanos se siguen matando unos a otros, empleando los avances de la ciencia en descubrir como matar mejor y más rápidamente.

Decide al menos, no ser manipulable, si estás oyendo una noticia en la televisión cuestiónala, no lo des todo por sentado y contrástala con otras fuentes de información.

Y ahora, aún sin tener mucha idea de lo que es en verdad la cosmogonía y por mucho que Wikipedia diga que es el estudio del origen mítico del Universo prometámonos a nosotros mismos que vamos a usar la cabeza, que sirve para algo más que para peinarse, y preguntémonos, ¿cuál es mi dios? Yo como una respuesta tímida empezaría a decir que es en aquello en lo que ponemos nuestra confianza, pero todo es fatuo, todo es perecedero ¿qué piensas tú?


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